Foto: web

* Un virus nuevo, surge el 30 de diciembre del 2019

* México dicta medidas tendientes a la prevención.

* La Organización Mundial de la Salud, define  este padecimiento

* Este virus puede presentarse con diferentes síntomas o ser asintomático

* La OMS, pide precaución al consumir productos de origen animal.

Por Arturo Romero Sánchez

Corresponsal/Lapolacamich  

CIUDAD DE MÉXICO. La presencia del brote infeccioso conocido como coronavirus, (2019-nCoV), que surgió desde el 30 de diciembre de 2019 en la provincia de Wuhan, en China, ha dado signos de preocupación mundial, pues se han dado casos de esta infección, en Tailandia, Corea del Sur, y que ya empezó a hacer su aparición en  los Estados Unidos de Norteamérica; en México, a donde se establecía la posibilidad de que un maestro lo hubiese adquirido en su viaje a esa población china, aunque ya se ha descartado.

La Secretaría de Salud de nuestro país ha tomado las medidas necesarias mediante la Dirección General de Epidemiología (DGE), quien es la encargada de coordinar las acciones, y desde el pasado 9 de enero de este año, se activó un plan de respuesta, que consiste en un Aviso preventivo de viaje, el monitoreo de medios de comunicación, y la identificación de los casos sospechosos en pasajeros que llegan de China; y desde el 16 de este mismo mes,  el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (Indre), estableció los protocolos diagnósticos siguiendo los lineamientos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El 21 de enero se emitió un “Aviso Epidemiológico” para informar los métodos para la identificación oportuna de casos sospechosos en México y las medidas de prevención pertinentes, las acciones para el abordaje de los casos sospechosos en México es la toma de muestra biológica para su envío al Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDRE), así como su seguimiento hasta la remisión de su enfermedad, incluyendo su clasificación final y estudio de contactos directos.

¿Qué es el Coronavirus causante del síndrome respiratorio de Oriente Medio?

La Organización Mundial de la Salud (OMS), define que:

El síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS) es una enfermedad respiratoria vírica provocada por un nuevo coronavirus (el coronavirus causante del síndrome respiratorio de Oriente Medio o MERS-CoV) que fue detectado por primera vez en Arabia Saudita en 2012.

Los coronavirus son una extensa familia de virus causantes de enfermedades que van desde el resfriado común al síndrome respiratorio agudo severo (SRAS).

Los síntomas típicos del MERS son fiebre, tos y dificultades respiratorias. Es habitual que haya neumonía, pero no siempre. También se han registrado síntomas gastrointestinales, en particular diarrea. Algunos casos de infección por MERS-CoV no presentan síntomas, aunque den positivo para el virus en las pruebas de laboratorio. La mayoría de estos casos asintomáticos se han detectado tras exhaustivos rastreos de los contactos de casos confirmados.

Aproximadamente el 35% de los casos de MERS-CoV notificados han desembocado en la muerte del paciente.

Si bien la mayoría de los casos humanos de MERS se han atribuido a la transmisión de persona a persona en entornos sanitarios, los datos científicos actuales indican que los dromedarios son un importante reservorio de MERS-CoV y una fuente animal de infección humana. Sin embargo, se desconocen la función específica de los dromedarios en la transmisión del virus y cuáles son exactamente las vías de transmisión.

No parece que el virus se transmita fácilmente de una persona a otra a menos que haya un contacto estrecho, por ejemplo al atender a un paciente sin la debida protección. Ha habido brotes asociados a la atención sanitaria en varios países. Los más importantes se han producido en Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos y la República de Corea.

Sintomatología

La Organización Mundial de la Salud (OMS), publica en su sitio web que:

El espectro clínico de una infección por MERS-CoV varía desde la ausencia de síntomas (infección asintomática) o síntomas respiratorios suaves hasta una enfermedad respiratoria aguda severa y la muerte. La enfermedad por MERS-CoV se presenta normalmente con fiebre, tos y dificultades respiratorias. Es habitual que haya neumonía, pero no siempre. También se han registrado síntomas gastrointestinales, en particular diarrea. En su versión grave la enfermedad puede provocar insuficiencia respiratoria que exige ventilación mecánica y apoyo en una unidad de cuidados intensivos. El virus parece provocar una enfermedad más grave en personas mayores, personas con inmunodepresión y personas con enfermedades crónicas como cáncer, neumopatía crónica y diabetes.

Aproximadamente un 35% de los pacientes con MERS han fallecido, pero esta cifra puede sobreestimar la verdadera tasa de letalidad porque es posible que los casos leves no sean detectados por los actuales sistemas de vigilancia. Es por ello que, mientras no se conozca mejor la enfermedad, para determinar la tasa de letalidad solo se tienen en cuenta los casos confirmados mediante pruebas de laboratorio.

En cuanto al origen de este virus, la OMS, apunta que  es un virus zoonótico, es decir, que se transmite de los animales a las personas. Los estudios han revelado que las personas se infectan por contacto directo o indirecto con dromedarios infectados. El MERS-CoV se ha identificado en dromedarios en varios países, como Arabia Saudita, Egipto, Omán o Qatar. También se han detectado anticuerpos específicos contra el MERS-CoV (hecho que indica que el animal ha estado infectado por el virus) en dromedarios de Oriente Medio, África y Asia Meridional.

No se conocen bien los orígenes del virus pero, según se desprende del análisis de varios de sus genomas, se cree que el virus habría podido originarse en murciélagos y haberse transmitido a los camellos en algún momento de un pasado lejano.

En cuanto a su transmisión, aclara este organismo mundial, que es transmisible de animales a humanos, y que en cuanto a la transmisión de persona a persona: el virus no se transmite fácilmente de una  a otra, a menos que haya un contacto estrecho, por ejemplo al atender a un paciente infectado sin la debida protección. Ha habido conglomerados de casos en establecimientos de atención sanitaria donde parece que se hayan dado casos de transmisión de persona a persona, sobre todo cuando las prácticas de prevención y control de la infección son inadecuadas o inapropiadas. Hasta ahora la transmisión de persona a persona ha sido limitada, y ha ocurrido entre familiares, pacientes y profesionales sanitarios

Tocante a la prevención y tratamiento, no se dispone actualmente de vacuna alguna ni de tratamiento específico, aunque hay varias vacunas y tratamientos específicos en fase de desarrollo. El tratamiento es de apoyo y depende del estado clínico del paciente.

Como precaución general, las personas que visiten granjas, mercados, establos u otros lugares donde haya dromedarios u otros animales deber tomar medidas de higiene generales, en particular lavarse sistemáticamente las manos antes y después de tocar a algún animal, y deben evitar el contacto con animales enfermos.

El consumo de productos de origen animal crudos o poco cocinados, por ejemplo leche y carne, conlleva un elevado riesgo de infección por diferentes organismos que pueden provocar enfermedades en los seres humanos. Los productos de origen animal debidamente procesados por cocción o pasteurización no presentan ningún peligro para el consumo, pero deben manipularse con cuidado para evitar que se contaminen por contacto con productos crudos. La carne y la leche de camello son productos nutritivos que pueden seguir consumiéndose tras la pasteurización, cocción u otros tratamientos por calor.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *